"> internet – TanLOL.com

Este joven no tiene ni idea de cómo vivía la gente antes de los emails, y esta conversación al respecto con un mayor se vuelve viral

A los de la Generación Z les cuesta imaginar un mundo anterior a los smartphones e internet. Kathy Torrence, de 52 años, descubrió que a su hijo de 21 años también le pasa. Hace poco, este le escribió un mensaje preguntando cómo era la vida universitaria antes de los emails, y ella decidió enseñarle una lección sobre esos tiempos antiguos.

La conversación que tuvieron resalta las diferencias entre ambas generaciones. Una está acostumbrada a tener que desplazarse y a los tablones con boletines, y la otra no sabe ni qué es eso. Sin embargo, también demuestra que esas diferencias se pueden superar, ya que Kathy y su hijo terminaron entendiéndose un poco mejor.

Image credits: kathy.torrence

“Creo que él siempre supo que los tiempos eran distintos cuando yo crecí, antes de tener emails o internet. Pero un día, después de que le cancelaran una clase y se lo notificaran electrónicamente, se le ocurrió lo diferente que era la comunicación cuando yo estaba en la universidad,” cuenta Kathy.

La generación Z (o zoomers) comprende a los nacidos aproximadamente entre 1996 y 2015, así que comprende a quienes tienen ahora entre 5 y 24 años. Estas personas recibieron su primer teléfono móvil aproximadamente a los 10 años, pero muchos se criaron jugando con los teléfonos o tablets de sus padres. Crecieron en un mundo hiperconectado y el smartphone es su medio de comunicación favorito. Se pasan de media 3 horas diarias usándolo.

Image credits: kathy.torrence

“Tengo fotos suyas a los 3 años sentado frente a un ordenador. Tuvo su primer móvil cuando estaba en 6º grado y ha tenido varios portátiles, un iPad, un Raspberry Pie y un móvil nuevecito que se compró con lo que ganó en sus trabajos de verano. Está estudiando matemáticas, pero tiene asignaturas secundarias de informática, música y francés en la universidad. Ya está en el último año y piensa de forma muy lógica. Entiende enseguida las nuevas tecnologías. También es muy independiente, ha hecho 2 proyectos de investigación en verano, que él mismo solicitó y para los que se desplazó.”

Esto es lo que dijo la gente sobre la conversación:

Walmart da la enhorabuena a su cajera de la semana y la gente empieza a compartir divertidas historias sobre ella

Muchos soñamos con que se reconozca y alabe lo duro que trabajamos, y algunos quizá sueñan con que todo el mundo sepa lo geniales que son. Bueno, algo parecido le ocurrió a una empleada de Walmart, Sam Reynolds, tras ser nombrada “cajera de la semana”.

Internet descubrió esto y la gente comenzó a publicar historias ridículamente geniales y divertidas sobre por qué Sam se merece ese título. Aquí debajo puedes leer algunas de las exageraciones que hacen que Sam parezca una superheroína (y lo cierto es que esperamos que algunas sean verdad).

Cuando la tienda Walmart en Streator nombró a Sam su cajera de la semana, nadie esperaba la respuesta que esto recibiría

La cajera recibió gran atención en las redes. La publicación de Walmart sobre ella recibió 74000 likes, fue compartida 147000 veces y tuvo 164000 comentarios.

“Esto ha ocurrido sin razón. No sé ni como sentirme, creo que es genial. No tengo tiempo para leer todos los comentarios,” dijo Sam en una entrevista.

Sam trabaja 2 días a la semana en el Walmart de Streator, en Illinois. El resto del tiempo es cosmetóloga en Great Clips.

Después de volverse viral, algunos fans quisieron visitarla y verla en persona. Algunos quedaron decepcionados de que no estuviera siempre en Walmart, pero cuando volvió al trabajo, algunas personas de fuera pasaron por la tienda a hacerse una foto con ella, y no paran de recibir llamadas preguntando por Sam.

La gente comenzó a publicar historias divertidas y exageradas sobre la casera para que pareciera una auténtica superheroína

Sam añade que sus clientas en el salón de belleza donde trabaja como cosmetóloga no paran de hablar de su fama.

“No esperaba que todo saliera así, o que la gente llamara a la tienda. Una emisora de Bloomington dijo “tenemos que encontrar a Sam” y fui etiquetada en ello unas 47 veces. Fue un poco demasiado,” cuenta, diciendo que demasiada atención es abrumadora.

Según ella, sus compañeras y ella son un equipo y se apoyan mutuamente: “Todas funcionamos como un equipo aquí. Durante toda esta historia, todas me han dado ánimos.”

error: Content is protected !!